SOBRE LOS FONDO DE RECUPERACIÓN DE LA UNION EUROPEA

Las cifras que se barajan sobre estos Fondos para afrontar la crisis provocada por la pandemia del coronavirus dieron lugar a cierto triunfalismo en algunos, debido a su abultado tamaño. Sin embargo, a otros nos parecía calderilla, dada la dimensión que la citada crisis iba a alcanzar.

El baile de cifras que ha venido a continuación en eso que llaman el Marco Financiero Plurianual 2021-2027, dicen que es el mayor paquete de estímulo jamás financiado. Pero, según se distribuya -y nos tememos lo peor-, seguirá siendo calderilla que puede hacer a los fuertes más fuertes y a los débiles, más débiles.

La amenaza sobre la salud es tan grande que algunos albergamos la esperanza de que los hombres de negro desaparezcan por fin y para siempre del mapa de la «Europa negra de la usura» y, aunque sea por instinto de conservación, esa parte más civilizada del capitalismo maduro aprenda de esta lección y entienda que o nos salvamos todos o nos vamos todos al carajo.

No obstante, en vez de aprestarse a liberar más fondos para afrontar una catástrofe mundial, que los necesitará para encarar ineludiblemente una serie de grandes reformas, además de dedicarlos a la ayuda humanitaria que la acompaña, seguimos viendo tensiones entre países, bloques geográficos y grandes economías mientras los países más débiles siguen sin tener las vacunas que necesitan para salvarse y para salvarnos a todos, que es lo que no acaban de entender los bodoques que gobiernan el mundo y dirigen las principales instituciones. Estos zopencos son torpes y egoístas hasta para ellos mismos, y no se han enterado todavía del poder real de este virus.

Bajando un poco el nivel de mis dudas hasta este ruedo ibérico en el que estamos, también me pregunto cuándo cesará este guirigay político y podremos ver acuerdos -aunque sean mínimos- entre las tres derechas, las dos «izquierdas» y el carajal catalanista, que a lo mejor piensa que lo del virus no va con ellos.

¿Cómo es posible que esta fauna tan variada, que, además, cobra del Parlamento­ pueda estar montando un pollo cada día en vez de dedicarse a pensar en cuántos Fondos nos corresponden y en cómo vamos a distribuirlos y gestionarlos, sin acabar a hostias entre nosotros?

A pesar del espectáculo que nos están dando constantemente, tendremos que mantener la esperanza cada vez que los vemos llegar a algunos acuerdos y pensar en que no todo está perdido. A lo mejor, la Divina Providencia los ilumina: a los ateos, para que crean algo más en ellos mismos; y a los creyentes, para que se tomen en serio su religión. En el precipicio están y al precipicio nos llevan si no reaccionamos pronto y pasamos a la acción. Si no nos unen las ideas -y antes de que sea demasiado tarde­ que, al menos, nos una el virus.