ESCRIBIR DESDE LA INDEPENDENCIA

Hace bastantes años, en 1982, escribí mi primer artículo en El País desde Marruecos, ¡y sin encomendarme a nadie!,lotitulé «Contra la agricultura química». En él denunciaba los excesos de un modelo agroalimentario que nos vendía una «revolución verde» perniciosa para los alimentos, para la agricultura y la ganadería y para los habitantes del medio rural.

Ahora, tras haber colaborado con una veintena de publicaciones en dicho periódico, y en circunstancias de una gravedad excepcional debido a esta crisis sanitaria y económica que supera todas las padecidas hasta hoy, vuelvo a escribir un artículo que esta vez titulo «¿Ha llegado la hora de lo rural?».

Si el primer artículo que cito podía parecer utópico en pleno auge de aquella falsa revolución verde, tras estos 40 años, la situación ha cambiado tanto que ahora en todo el mundo se habla de acometer reformas ambientales con toda urgencia ante las amenazas climáticas y de contaminación que nos acosan por todas partes. Sin embargo, nos sé si la generosidad que entonces tuvo el País al acogernos en sus páginas a algunos ecologistas en plena etapa de triunfalismo tecnocrático la seguirá teniendo hoy con los que nos aventuramos a enfrentarnos con los cimientos del sistema capitalista, a pesar de que la situación sea cada día más insostenible para la salud y la economía del planeta.

Una mujer joven es la jefa de opinión de este diario que, a pesar de sus limitaciones, sigo leyendo cada día. Probablemente ella sabrá poco de las generaciones que venimos luchando desde hace medio siglo por la defensa del mundo rural, contra la despoblación de sus pueblos, contra la contaminación y por la mejora del suelo, el agua y los alimentos. No obstante, espero que su sensibilidad nos permita volver a escribir en él en momentos tan graves como el presente a los que en su día nos atrevimos a hacerlo en tiempos aún más difíciles.

Pertenezco a la generación del papel, pero reconozco que van surgiendo periódicos digitales en los que la independencia se abre paso poco a poco. A este viejo rockero le gustaría volver a donde ya escribió en tiempos más difíciles y, aunque ha sufrido las dificultades que le han ocasionado algunos viejos periódicos de papel, esperemos que diarios globales como El País se atrevan a darle algún espacio a la «escritura rojiverde», ahora que la catástrofe sanitaria, económica y ecológica que asola al mundo la necesita más que nunca.