CASADO Y ARRIMADAS BAILAN LA YENKA

Ustedes recordarán el cachondeo que se traen Casado (el guapito del PP) y Arrimadas (la guapa catalana/jerezana de Ciudadanos) desde que la Divina Providencia les abrió las puertas de algunos poderes (Madrid, Sevilla, etc.), incluso a costa de tener que compartirlos con ese zoquete franquista y fascista de VOX, con el que doña Inés no quería foto, pero con el que, a final, se retrataron; ella, con mucho asco, y él, con algo menos, ya que al fin y al cabo había estado cobijado y pagado por el PP durante una larga temporada.

Pues bien, ahora el guapito sigue bloqueando al gobierno del guapo más guapo de este país (Sánchez) porque se junta con malas compañías (échate p’alla, le dijo la sartén al caldero, que te tizno), empeñado en hundirle a cualquier precio; mientras tanto, doña Arrimadas ha caído en la cuenta de que dialogar con Pedro (a pesar de las hordas marxistas que le rodean) puede serle mucho más rentable que seguir aliada con ese bisoño del PP, del que no se fían los del IBEX 35, ni Feijóo, ni Rajoy, ni su primo, ni los del Club Bilderberg (club sin el cual no puede moverse un pelo en toda la aldea global).

O sea, que estos dos siguen bailando la yenka y buscando un caballo ganador que los saque de este avispero antes de que los grandes poderes (más o menos ocultos) cambien de caballo. Y si estos poderes lograran quitar de en medio al coletas y al becerro charolés e hicieran de Pedro un hombre “civilizado” podrían mandar a Casado y a doña Inés al carajo.

Como los designios del señor son inescrutables, no sabemos cómo saldrá de esta Pedro, quien no solo es guapo, sino resistente. Lo que está pasando en el mundo en estos momentos no es moco de pavo; y si Sánchez, además de ser guapo y resistente (aunque tenga a ese genio de Iván pegado al costado,) aprendiera a ser resiliente, a lo mejor las circunstancias actuales le pondrían a prueba para hacer lo que debe hacer y convertirse en eso que siempre han llamado un “hombre de estado”. Y lo mismo podría sucederle al de Podemos y al de Esquerra Republicana. La ocasión para que la izquierda en España aprenda de una vez por toda la lección de construir la unidad en serio nunca va a ser mejor que la que ahora se presenta. Aunque no sé si es demasiado pronto para que la aprendan estos dos cachorros de la política…

Si la izquierda no es capaz de dar la talla en unas circunstancias tan dramáticas y excepcionales como las que vamos a vivir, siempre habrá un Club Bilderberg que nos meta a todos las cabras en el corral. En política no hay nunca vacíos. Ya se encarga el Gran Hermano de asignar a cada uno su papel.